viernes, 30 de mayo de 2008

Romance del prisionero

Que por mayo era por mayo
cuando hace la calor
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor;
cuando canta la calandria,
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
y yo triste, cuitado;
que vivo en esta prisión,
que no se cuando es de día
ni cuando las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero
¡dele Dios mal gallardón!

No hay comentarios: